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30/09/2016 8:00:00
Con presencia en Santiago, Chiloé e Iquique, ProHand3D busca mejorar la calidad de vida de personas con una amputación o malformación congénita en su brazo, mediante la entrega gratuita de prótesis confeccionadas con una impresora 3D.


La iniciativa nació de cuatro amigos. Martin Racana, ingeniero civil, José Mella, estudiante de Ingeniería Civil Eléctrica, junto a los terapeutas ocupacionales Francisco Nilo y Jana Smith, compartían la misma motivación por mejorar la calidad de vida de las personas que no tienen acceso a métodos de rehabilitación convencionales. Entonces, gracias a la web y a un documental llamado “Robohand”, conocieron una forma innovadora de poder ayudar: la impresión de prótesis mediante tecnología 3D.

Así fue como nació ProHand3D, una fundación chilena que busca cambiar las vidas de personas con amputaciones, entregando prótesis personalizadas y confeccionadas con una impresora 3D.

“Juntos visualizamos la problemática respecto al escaso acceso en Chile a las prótesis, tanto por su costo monetario como por los largos tiempos de espera que hay a la hora de obtenerlas. Por otra parte, el contar con terapeutas ocupacionales dedicados al área de rehabilitación física, nos ha ayudado a entender la importancia de recibir una adecuada evaluación, entrenamiento protésico y seguimiento al usuario, para así maximizar su desempeño en las actividades cotidianas”, explicó José Mella, director de ProHand3D, a Soychile.cl.

Hasta ahora, el equipo de emprendedores ya ha entregado un total de seis prótesis en Iquique, Valparaíso, Chiloé y Concepción y planean donar siete prótesis más para usuarios de Teno, Concepción, Puerto Montt, Curicó y Santiago.

Además, la fundación se encuentra trabajando junto al reconocido doctor en Fisiología Mecánica, Jorge Zuñiga, quien desde Estados Unidos los ayuda en el desarrollo de una prótesis para personas quemadas, que tienen injertos de piel.

“Cada persona y su familia reaccionan de forma distinta, pero todos convergen en estar muy agradecidos y contentos, sintiendo que les damos una posibilidad que no pueden encontrar en otra parte”, expresó Mella y agreó: “Previo a la entrega de prótesis, aseguramos el entrenamiento protésico del usuario, la activación de redes y la integración a su dispositivo de salud correspondiente. Una vez entregada la prótesis, se realiza un seguimiento periódico, visitando al usuario o comunicándonos y compartiendo material audiovisual como fotos y vídeos del uso de la prótesis. De esta forma podemos identificar las necesidades de mantenimiento o mejora de las manos y el resultado del entrenamiento protésico”.

Si bien al principio en el proyecto sólo trabajaban sus cuatro impulsores, con el paso del tiempo se dieron cuenta de que necesitaban el apoyo de más gente. Por esa razón, comenzaron a reclutar voluntarios y hoy son 10 las personas que forman parte de ProHand3D. En el equipo hay diseñadores, ingenieros, terapeutas ocupacionales, kinesiólogos y hasta tatuadores, quienes trabajan en diseños especiales.

La mayoría de los planos que la fundación utiliza para confeccionar las prótesis se encuentran de manera gratuita en diferentes repositorios de diseños 3D, especialmente las de niños. No obstante, la organización cuenta con un ingeniero de productos que re-diseña, hace ajustes y crea nuevos accesorios para mejorar su funcionalidad acorde a las necesidades de cada usuario.

“La impresión 3D es una tecnología que recién comienza su desarrollo. Cada día surgen nuevos avances y se incursiona en el uso de nuevos materiales. Creemos que el futuro de esta tecnología va enfocado al área médica y de la salud: impresión de prótesis mioeléctricas, prótesis osteointegradas y tejidos vivos como vasos sanguíneos u órganos”, cree Mella.

En primera persona:
Pablo Martínez vive en Iquique y tiene 22 años. Perdió su mano izquierda en un accidente laboral cuando trabajaba en la carnicería de un supermercado. Desde la fundación se contactaron con él para construirle una prótesis y entrenarlo en su uso.

“Mi adaptación fue muy rápida la verdad, en general yo he tenido mucha plasticidad en este proceso y me he adaptado rápido, ya que sé qué usos darle y cuáles no. No perdí la capacidad de hacer muchas cosas, pero ahora puedo, por ejemplo, tomar dos objetos a la vez o sostener algo mientas que con la otra mano limpio otra cosa. El uso de la mano prostética es de apoyo”, explica.

Otro es el caso de Diego Morín, quien tiene 6 años y nació sin su mano izquierda. Su madre, Mónica Avila, leyó de ProHand3D en el diario y decidió ponerse en contacto.

“Habíamos estado buscando una prótesis 3D porque Diego ya no estaba a gusto con la que usaba, que tenía un formato de gancho. No quería ponérsela, a pesar de serle de gran utilidad y saber usarla muy bien”, recuerda. “Cuando recibió la nueva prótesis al principio estaba muy emocionado, estaba feliz, se la imaginaba así… se sentía un superhéroe. Además le resultó muy fácil de manejar, como dice, siente que tiene una mano nueva”.

Diego recibió una prótesis que fue creada con el diseño de su superhéroe favorito: el Hombre Araña. Hoy su nueva mano le permite hacer cosas que antes no podía hacer sin ayuda.
“Lanzar pelotas con esta mano fue lo primero que hizo -dice su mamá- También tomar un plátano y pelarlo o tomar un vaso. Ahora está aprendiendo a jugar tenis, incorporando el lanzamiento de pelotas con la prótesis”.

Con el fin de llegar a más usuarios, la fundación quiere invitar a quienes tengan espíritu de servicio o quieran ser parte de la iniciativa a postular al equipo de voluntarios o bien realizar una donación. Para comunicarse deben ingresar a las redes sociales o enviar un e-mail a la organización.



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Post Author: cHALo

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