Site Loader


En noviembre del año pasado, el equipo de DeepMind presentó su nueva arquitectura de inteligencia artificial: MuZero. Hasta ahora, el buque insignia de las arquitecturas de deep learning era AlphaZero, capaz de defenestrar, sin el más mínimo problema, tanto a los mejores jugadores del mundo al ajedrez, al Go o al soghi, como a los mejores programas de juego existentes como Stockfish o Elmo.

Sin embargo, AlphaZero padece una limitación muy importante a la hora de percibir su entorno: toma decisiones a partir de una información completa de su universo. Cuando jugamos al ajedrez, disponemos en todo momento de un conocimiento completo de dónde están situadas las piezas del tablero, y en virtud de esa información elegimos nuestra estrategia de juego. Pero, en la vida real, esto no sucede así: nunca tenemos toda la información sobre lo que va a pasar y nuestro entorno no está tan formalizado ni tan reglamentado como una partida de ajedrez.

En lógica matemática solemos decir que nuestro entorno está lleno de conjuntos borrosos, es decir, que los límites de las cosas no son tan precisos como a un programa de ordenador clásico le gustaría que fueran. Nuestro mundo es caótico, desordenado, lleno de sucesos fortuitos, impredecibles… ¿cómo una máquina puede enfrentarse a algo así?


Esta es la gran novedad de MuZero. Su arquitectura está formada por la clásica red de aprendizaje profundo, pero lleva incorporadas otras tres redes. Una sería la de "control", encargada de valorar la situación y de elegir en función de las recompensas obtenidas, pero las otras dos son capaces de "imaginar" simulaciones del mundo en el que MuZero actúa. Al igual que parece que lo hacemos los seres humanos, el programa tiene "ideas" de cómo es probable que funcione la realidad, pero ideas esquemáticas, imperfectas, y completamente desacertadas en muchos casos. Y, atención, lo más brutal es que cuando se ha puesto a MuZero en acción, ha mejorado el estado del arte en la mayoría de los juegos a los que se ha enfrentado. La relevancia científica de este hecho es muy grande porque estamos ante una posible explicación del porqué de la mente.

Introduciendo la mente en la ecuación

Istock 961970568


Post Author: Gonzalo