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Robar genes es una cuestión común entre bacterias. Sin embargo, es bastante extraordinario cuando hablamos de organismos más complejos. Las algas son un buen ejemplo de ello ya que pueden obtener los genes de otros microorganismos.

Es algo que sabemos desde hace solo unos años: las algas pardas son capaces de obtener genes de bacterias capaces de hacer cosas asombrosas, como resistir los metales pesados o la salinidad muy alta. Sin embargo, esta es la primera vez que se analizan tantas algas y de una manera tan minuciosa. ¿Qué hemos aprendido de estos ladrones de genes?


Robar genes para sobrevivir

Como decíamos, conocemos muy pocas especies capaces de robar genes, más allá de las bacterias. Entre las algas, por ejemplo, esto no es especialmente común. Las 23 especies estudiadas por el Departamento de Bioquímica y Microbiología de la Facultad de Ciencias Ambientales y Biológicas de la Universidad de Rutgers, precisamente, son extraordinarias. Su capacidad para hacerse con otras «habilidades» ha provocado un importante impacto en la supervivencia y la evolución de este grupo de algas a las que denominan CRASH.

Así lo han comprobado los investigadores al analizar su genoma al completo y hacer la comparación de más de 500.000 proteínas. Pero, antes de llegar a eso, ¿a qué tipo de habilidades nos referimos? Entre las características robadas están, por ejemplo, la capacidad de resistir la alta salinidad o los metales pesados.

algas pardas


Post Author: Gonzalo