Site Loader


«Todo lo demás es negociable, pero esto no». Daniel Seijo, CEO de Menéame, es un reconocido concebollista. «Están en la sombra y no se les ve». Se refiere a los malvados sincebollistas, pero bien podría aplicarse a otros enemigos como los bots organizados o los lobbys europeos que impulsaron la reforma de la ley del Copyright.

Menéame lanza estos días su aplicación oficial para móviles y hemos aprovechado la ocasión para hablar con su responsable. Han pasado cuatro años desde que Ricardo Galli cedió a Seijo y Remo la gestión y dirección del histórico portal español. En su día aspiraban a «ser la alternativa libre a Facebook y Twitter», pero a día de hoy reconocen que en aspectos como la facturación están «muy lejos de lo que pretendía, pensaba y quería, para ser realistas».


Quién está detrás de Menéame

La compra de Menéame. ¿Fue una decisión acertada?

«Totalmente. Para mi entrar en Menéame no era un tema de negocio. Aunque la comunidad no lo crea (risas). Y la realidad es que las cuentas lo siguen demostrando. Cuando llevas 17 años desde que abrí mi blog y hablaba de cómo internet cambiaría el funcionamiento de los medios y yo defendía, con la locura de la juventud, un modelo distribuido donde cualquiera pudiera ofrecer su voz. La verdad es que ese modelo ha derivado en redes sociales, populismo, desinformación. Tendría que matizar mucho lo que pensaba, pero sigo creyendo que la tecnología tiene que estar para construir un sistema en que los medios funcionen mejor y sirvan a la sociedad. Dentro de eso Menéame es una herramienta que en cierto modo lo hace. Podría hacerlo mucho mejor y mucho más y eso es lo que intentamos, pero me gusta mucho estar ahí y poder aportar».

«La tecnología tiene que estar para construir un sistema en que los medios funcionen mejor y sirvan a la sociedad. Y Menéame en cierto modo lo hace».

Preguntamos a Daniel sobre la dificultad y los principales errores de estos años. «Menéame me ha servido para entender la dificultad de tomar decisiones que afectan a mucha gente, porque nadie está contento». Pero en este dicotomía entre comunidad y tecnología, explica que el principal error ha sido «subestimar la dificultad de implementar algunas cosas a nivel técnico. Son complejos, llevan tiempo y los recursos son los que son. La facturación está entorno a 120-130.000 euros al año».

Daniel Seijo Avatar


Post Author: Gonzalo