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Los robots de Boston Dynamics en forma de perros -o algo así- se han hecho tremendamente populares en los últimos años, e incluso hemos visto cómo este mismo fin de semana eran empleados por autoridades de Singapur para recordar a sus ciudadanos que deben mantener la distancia de seguridad en plena pandemia mundial.

Verlos en acción hace un par de años encendió la bombilla de Miguel Ayuso, un estudiante de Física de Valdepeñas (Ciudad Real) que pensó en si podría conseguir algo así hecho por él mismo. Hace seis meses se puso a trabajar en serio aquella idea, y hoy tiene un nuevo compañero de piso cuadrúpedo en su hogar en Madrid, donde con 22 años está a punto de acabar la carrera.


Un Arduino, una Raspberry Pi, doce motores y muchas matemáticas

«Ha sido un proceso lento, sin prisa, lo he hecho simplemente para aprender», dice Miguel, que estima en unas doscientas horas el tiempo invertido en diseño CAD mediante Fusion360 -un software de Adobe-, y en otras doscientas lo usado para crear el código que hace posible a este robot.

Paradójicamente, su formación académica no tiene nada que ver con lo necesario para esta creación, excepto por las matemáticas, que básicamente son la base del software de estos robots, tanto para moverse y coordinar esos movimientos, como para que lo hagan de la forma más natural posible. «El código lo he ido sacando poco a poco con mis conocimientos matemáticos, sacando buenos modelos. Orientaciones, vectores, traslaciones… Es lo más importante para el movimiento del robot».


Post Author: Gonzalo