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Las mantas eléctricas te pueden cambiar la vida, sobre todo si padeces dolencias en la espalda o en el cuello. El aplicar calor es muy beneficioso, y esto es algo que notarás muy rápido. Mas también es importante que escojas bien la manta eléctrica en función de tus necesidades. ¡Continúa leyendo!

Las lesiones en el cuello o en la espalda suelen conllevar una gran cantidad de problemas a largo plazo. Te imposibilitan estar en ciertas posturas, hacen que incluso estar en una silla te duela y se pueden ir haciendo más graves. No obstante, debes saber que el calor de las mantas eléctricas puede ayudarte… ¡y mucho!

Las utilidades de las mantas eléctricas

Son muchos los beneficios que pueden tener las mantas eléctricas si tienes dolores en la espalda. La lumbalgia, la cerviclagia, los procesos reumáticos, las contracturas e incluso los dolores musculares pueden mejorar si se aplica calor. ¡E incluso los dolores de la menstruación! Estas son solo algunas de las utilidades que ofrecen las mantas eléctricas, pero debes saber que hay más.

Imagen de una mujer quejándose de la espalda

En primer lugar, te dejarán mucho más relajado a nivel muscular. Tus músculos se destensarán cuando entren en contacto con la manta eléctrica, y eso hará que a nivel mental también te encuentres mucho mejor. Además, ayudan a mejorar la circulación de la zona concreta en la que se ponen. Esto es lo que incide directamente en la reducción del dolor, provocando automáticamente una acción antiinflamatoria que hará que te encuentres mucho mejor.

Por supuesto, cualquier mejora que notes sobre tu cuerpo afectará de forma directa a la mente. El hecho de tener un dolor crónico, que te imposibilite el vivir de forma habitual, hace que anímicamente no te encuentres bien. Mas en el momento en el que esto pasa, también notarás como tu estado psicológico mejora. Y todo haciendo algo tan sencillo como usar una manta eléctrica.

Cómo elegir una manta eléctrica: factores fundamentales

Antes de lanzarte a la aventura de comprar una de las mantas eléctricas que te vamos a mostrar, es importante que tengas en cuenta algunos factores importantes. El primero de ellos es la potencia, que se mide en vatios. Cuanta más potencia te ofrezca una manta eléctrica, más rápido se calentará. Lo habitual es que se encuentren alrededor de los 100 W, más que suficiente para la labor que realizan.

Debes tener en cuenta que en este sentido también influye mucho el tamaño. No es lo mismo mucha potencia en una manta pequeña que en una manta más grande. Además, dependiendo del tamaño existen diferentes tipos de mantas eléctricas:

  • Mantas térmicas pequeñas,  para zonas concretas de tu cuerpo.
  • A su vez, existen otras que son mucho más grandes y que están pensadas para ser usadas directamente sobre la cama.
  • Mantas térmicas específicamente diseñadas para la zona cervical, o para la zona cervical y dorsal.
  • Mantas térmicas lumbares, pensadas para actuar directamente en la espalda.
  • Existen otras diseñadas para los pies, que suelen tener forma de zapatillas o alfombrillas.

La temperatura y la seguridad: puntos clave

Junto con lo que hemos señalado anteriormente, otro factor fundamental es la temperatura o el rango de temperaturas que pueda ofrecer. Es interesante adquirir una manta eléctrica que cuente con un mando para que puedas regular qué temperatura quieres en cada momento. Así, podrás usarla en diferentes ocasiones y adaptarte siempre a tus necesidades concretas. Como mínimo, busca que puedas elegir entre dos o tres niveles.

Usos de la manta eléctrica

La seguridad es uno de los puntos más relevantes. Piensa que estamos hablando de un dispositivo que, de no ser seguro, podría provocarte daños graves en el cuerpo. Es por eso por lo que la gran mayoría de mantas eléctricas del mercado ofrecen una desconexión automática tras 90 minutos. Habrá a quienes les parecerá prácticamente imposible quedarse dormido con una manta eléctrica en uso, pero la realidad es que no es nada atípico. De ahí que el apagado automáticos sea una prestación más que importante a la hora de no aplicar calor durante demasiado tiempo, porque puede ser contraproducente.

También es importante que disponga de un sensor de seguridad para evitar que la manta se estropee por un calentamiento excesivo. Así podremos mantenerla durante mucho más tiempo en buenas condiciones. Recuerda que hay ciertas cosas que no debes hacer nunca, como usarla si está mojada o en el baño, porque podrías provocar un cortocircuito.

La importancia del material y del tejido

Por último, es importante elegir bien el material de la funda de las mantas eléctricas. Lo ideal es que cuenten con fundas extraíbles para que estas se puedan lavar en la lavadora. No obstante, podemos encontrar mantas eléctricas con cables desmontables. Son igual de útiles, porque al final la clave es que podremos limpiarlas de forma eficiente. Además, es interesante que sean de algodón. Cuanto más agradables sean con nuestro cuerpo, más placentero nos resultará usarlas. Y, al final, estamos ante objetos que deben ser cómodos.

4 mantas eléctricas tradicionales

Una vez analizado qué debe tener una manta eléctrica para ser de alta calidad, ¡vamos a ver diferentes tipos de mantas eléctricas! En primer lugar vamos a comenzar con tres modelos con un diseño bastante tradicional. Están pensadas para ser usadas en cualquier parte del cuerpo, así como para taparse con ellas. ¡E incluso hay una manta de sofá!

Medisana HP 405: la más asequible de todas

La almohadilla térmica Medisana HP 405 está equipada con tres niveles de temperatura. De este modo, podrás encontrar el ajuste de calor adecuado para cada ocasión y cada parte del cuerpo. Tiene un tamaño de 30 x 40 centímetros, con lo cual podrás colocarla en una parte específica del cuerpo.

Imagen de producto de manta térmica Medisana

Una de sus grandes ventajas, además de los niveles de temperatura, es que puedes extraer la funda. Eso hará que puedas lavarla en la lavadora, priorizando así la higiene de la misma. Además, tiene un sistema de desconexión automática para que se apague incluso aunque te duermas. ¡La seguridad está garantizada!

Manta eléctrica de la marca Renpho

Fabricada con tela de franela suave en ambos lados, se trata de una manta cómoda y agradable para la piel. No querrás despegarte de ella ni siquiera para dormir. Aunque no te preocupes, porque tiene una función de apagado automático tras 90 minutos.

Imagen de producto de manta térmica Renpho

Respecto a su tecnología de funcionamiento, la manta cuenta con tres almohadillas térmicas con temperatura ajustables. De esta manera, podrás indicar el calor que te apetezca recibir en ese momento. Podrás lavarla en la lavadora siempre y cuando retires el cable de alimentación, pero recuerda esperar a que se seque por completo antes de utilizarla. Es algo más grande que la anterior, con un tamaño de 60 x 30 centímetros.

Manta Eléctrica Nopfeen: apuesta por la sencillez

Con esta manta eléctrica conseguirás eliminar todo tipo de dolores. Cuenta con seis niveles de calentamiento y un total de cuatro temporizadores diferentes entre los que podrás elegir. De esta manera, serás tú quien decida cuánto tiempo debe permanecer encendida y qué temperatura exacta quieres. Desconecta de los problemas del día y disfruta del alivio que el calor proporcionará a tu cuerpo. Además, está hecha de un tejido muy suave que te hará estar muy cómodo.

Imagen de producto de manta eléctrica Nopfeen

A esto hay que sumarle que se puede lavar en la lavadora, así que conseguirás que esté siempre lista. El temporizador te permite hacer que disminuya un nivel de calor cada 30 minutos y se apague automáticamente a las 2 horas. Eso hará que no te despierte el contraste de temperatura, y que puedas descansar mejor.

A lo grande: mantas eléctricas para el sofá o la cama

Si lo que necesitas es una manta eléctrica con la que cubrirte por completo, ¡esta es la tuya! Tiene un tamaño de 130 x 180 centímetros, con lo cual podrás incluso usarla para tu cama completa. Cuenta con apagado automático y con protección para evitar que se caliente por encima de lo seguro. También podrás elegir entre cuatro niveles diferentes de temperatura.

Mantas térmicas para el sofá

Los dos lados de la manta están hechos de franela, así que te abrigarán mucho incluso aunque decidas no encenderla. Tiene una función de apagado automático tras seis horas. De esta manera, podrás dormir tranquilo durante casi toda la noche sin necesidad de despertarte a apagarla. E incluso podrás lavarla en la lavadora, siempre y cuando retires el controlador antes de introducirla. Es un auténtico lujo, y aun precio muy asequible.

3 mantas térmicas para zonas específicas: lumbares y cuello

Como hemos señalado anteriormente, también existen mantas eléctricas que están pensadas para una zona específica del cuerpo. Por ejemplo, para las cervicales o para las lumbares. Si estás buscando eso, te traemos tres modelos que encajarán mucho con lo que deseas.

Manta eléctrica Sinnlein para hombros, cuello y cervicales

Lo que más caracteriza a esta manta eléctrica es su peculiar forma. Es esta la que permite que se use de forma más concentrada en los hombros, el cuello y la cervicales. Además, la zona del cuello es bastante alta para que llegue a cualquier rincón. Si sufres dolores de cuello, ¡es la mejor inversión que puedes hacer!

Imagen de producto de manta eléctrica Sinnlein

Trae consigo una tecnología de desconexión automática tras 90 minutos, para evitar que te duermas con ella y te pueda hacer daño. Asimismo, es muy sencilla de limpiar puesto que no tendrás más que extraer la funda y meterla en la lavadora. Podrás escoger entre tres temperaturas diferentes, y en apenas 10 minutos la manta eléctrica estará lista.

Boston Tech WE-116: cuida de tus lumbares

Esta manta eléctrica está específicamente pensada para que tus lumbares se recuperen de cualquier dolencia. No obstante, dada su forma de cinturón y que se ajusta con velcro, podrás usarla también alrededor de las piernas o del abdomen. Para esas menstruaciones dolorosas pasará a convertirse en tu mejor aliada.

Foto de producto de manta eléctrica Boston Tech WE-116

Está diseñada con tela de alta calidad para que te resulte cómoda en el cuerpo. Cuenta con tres niveles de temperatura, con un mando que se ilumina cuando está activa y con un cinturón para ajustarla. Podrás lavarla con facilidad y mantenerla siempre limpia. Además, tiene apagado automático tras 90 minutos. Si sufres molestos dolores en las lumbares debido a las posturas de tu trabajo, es una solución ideal.

Manta eléctrica Disuppo: la más completa

Más que una manta, este dispositivo puede considerarse un chal calefactor. Su tamaño es de 60 x 100 centímetros y la longitud de su cable de alimentación alcanza los 2,7 metros. Gracias a esto, no se limitarán tus actividades durante el uso y te permitirá estar en la sala de estar, el dormitorio o donde quieras.

Imagen de producto de un chal eléctrico Disuppo

Es uno de los dispositivos más completos, puesto que te permite escoger entre diez niveles de temperatura diferentes. Dispone de un apagado automático tras noventa minutos de uso y, como prácticamente todos, cuenta con un protección contra el sobrecalentamiento. La hebilla del juego es ajustable, lo cual permitirá que pueda acoplarse a prácticamente cualquier cuerpo. Para lavarla no tendrás más que desconectar el cable e introducirla cómodamente en la lavadora.

¿Cuál es nuestra preferida?

Si solo pudiéramos quedarnos con uno de los artículos que hemos mencionado hoy, ¡lo tendríamos complicado! La decisión final depende de muchos factores, y se deben tener en cuenta las particularidades de cada caso. No obstante, la manta eléctrica que consideramos más completa es la manta para el sofá. Podrás usarla de forma individual, pero también te da la opción de usarla con compañía. Al ser tan grande, será la que más zonas de tu cuerpo cubra y la que mejor te aporte calor a largo plazo. Además, será la más cómoda para dormir puesto que dará igual cuánto te muevas, te rodeará por todas partes. ¿Cuál elegirás tú?

La entrada Mantas eléctricas para cuello y espalda: alivia tus dolores aparece primero en Topes de Gama.

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Post Author: Gonzalo